Virginia Orelogio

Viaje Interior

VIRGINIA ORELOGIO

“¡Creo y siento, que el yoga ha estado en mi vida desde siempre!

Cuando era pequeña gozaba de pequeñas cosas que hoy veo que son también parte de esto que me atrapa en este momento de mi vida. Al crecer y sirviéndome de gente plena, aprendí a sentir, pensar, gustar, hablar, reir!, y no puedo evitar que se haga presente en mi mente y mi corazón, alguien tan grande como fue y sigue siento de mi vida con su ejemplo diario “Alberto”, persona llena de amor… y eso es para mí el yoga: amor…

Que lo veo en los niños cuando un movimiento los acerca a una sonrisa, una caída a una frase ya conocida “si nos caemos, nos volvemos a levantar” y nos preguntamos… porqué: “porque somos valientes” y nos volvemos a pregunta: ¿cuántas veces nos levantamos?:  todas, muchas, siempre!!!; un mirar a otr@ a encontrarse con ell@s mism@s… Y si! En ese su proceso lento.. veo también el mío. Descubro con alegría como la vida que es amor, nos pone tanto para coger y escoger y nos invita a ser felices!

A mis 17 años, sin más una profesora de la Universidad, preguntó y también me preguntó:  ¿cuál es tu verbo? Y yo con soltura y osadía, dije: ¿crecer!. No lo sabía hasta que lo pronuncié y se hizo parte de mí con mayor fuerza el  gusto por la vida! Vida que es amor.. que es camino… que es mi camino.. que es yoga!

El tiempo pasó y otra vez una palabra, fue escucharla y saber que era lo que venía para mí: yoga!!!

 Siento que cada día puedo hacerme, reformularme y recrearme, el yoga es parte en todo esto y no hay parcelas, en donde el momento de una asana es yoga y el resto es… lo que sea!. En mis plantas medito y me encuentro; en mis clases comparto y me encuentro, en la playa disfrutamos y también me encuentro… En soledad me encuentro y en compañía también nos encuentro!

Me gusta el encuentro.. me gusta la vida.

No hace mucho alguien me decía: “mientras crecemos no envejecemos”… sonó como un bálsamo a mis oídos, por ser palabras tantas veces sentidas, tantas veces vividas y vistas vivir. No importa la edad ni las circunstancias.. o sí! Importa, porque” si no avanzamos.. retrocedemos” y elijo, crecer!!

El yoga me ha enseñado y fortalecido lo profundo de mi ser, encontrarme conmigo… ser más yo! Y desde esto ser también más para otros. Me gusta como se hace viva la propuesta de ese equilibrio sanador de amor con uno y l@s demás.-

Con yoga  desde la práctica de asanas, disfruto el transformarme cada día en la que elijo, errando, volviendo casi casi a pasar por el mismo y no tan gustoso lugar, contrariada, agotada a veces; pero luego y siempre sale el sol!, lo que parecía tan solo un brazo en movimiento, una pierna extendida, un tronco girado, se convierte en mayor apertura, posibilidad de compartir, espacio para ver! Confianza para dar…

 El compartir clases, enseñar y enseñarme, ver  lo que las asanas también hacen en l@s otr@s, refuerza y me alienta a gustar de mi propia transformación… que gozosamente es constante y el yoga ayuda a que se haga consciente y presente cada día.

Como una planta y al ritmo de mi respiración quiero seguir! Sin siquiera ser dueña del próximo espacio, aunque con la confianza de que será para mí el mejor que pueda ser; con la alegría de abandonarme a lo nuevo y la sorpresa de lo que me rodea y con la certeza de que voy haciendo mi camino!!!”

 

Virginia Orelogio