Teresa Blanco

Viaje Interior

TERESA BLANCO

“Llevo muchos años practicando yoga, o al menos eso creía …

Lo elegí como elijo todo lo que sea bueno para mi maltrecha columna. Desde que lo probé me enganchó, notaba que no era simplemente ejercicio, que tenía un fondo, un más-allá, pero qué. Así seguí muchos años con distintos profesores hasta que desemboqué en las clases de Carlos. Estaba loco, era indudable, pero lo que explicaba a medida que hacíamos los ejercicios, las preguntas que nos planteaba empezaban a despertar mis ganas de saber más, de indagar en esa filosofía vital que trascendía lo puramente físico. Así me decidí a hacer la formación (ayudada por una situación anímica bastante depauperada). Había llegado el momento y me alegro de que llegara. Mentiría si dijera que mi vida ha dado un vuelco, que he visto la luz y que ando sin tocar el suelo. Para nada. Sigo siendo la misma y soy consciente del  largo camino a recorrer, la diferencia es esa: la consciencia. Se ha abierto mi atención, la respiración se ha convertido en un ancla que me une al momento que vivo, reconozco mis limitaciones y las respeto, la curva de mi espalda agradece el yoga energético de cada mañana y mi cabeza llega más despejada al trabajo dispuesta a capear el temporal o a disfrutar de los buenos ratos. Podría seguir hablando de las bondades del yoga y sus efectos pero prefiero invitaros a que lo experimentéis vosotros mismos porque, al fin y al cabo, el yoga es eso: mi esterilla y yo.”

Teresa Blanco