Rocío Cabrera

Viaje Interior

ROCÍO CABRERA

“Como un río con sus afluentes… es así como yo podía sentirme pero con su corriente inversa a lo que la naturaleza establece…,en este caso los afluentes que brotaban de dos seres tan importantes en mi vida como son  mi hermana Mari y mi compañera de cole , maestra y guía en mi profesión, Isabel  regaban mi cauce diariamente hasta considerar el yoga como un recurso que me ayudaba a relajarme y a seguir avanzando en mi vida, conmigo misma y con los demás.

 

Para mí, es primordial al hablar de este grupo de formación expresar la permeabilidad que en mis cinco sentidos conllevó mi inmersión en él, la tolerancia y respeto que conllevo hacia la pluralidad…. a través del yoga aprendes a ver, a mirar, a observar, a degustar y testar los lindos sabores y olores que nuestro entorno y las personas  nos ofrecen , a oir y escuchar, a disfrutar de las caricias y como no de todas las adversidades ( frutos de superación) que la vida  nos aporta estando yo en medio de esa vorágine de sensaciones que dictaminan cómo yo deseo, recibo cada sensación y vivo cada momento. Una selección y decisión que conlleva priorizar  una palabra tan sencilla y a su vez de gran envergadura como es la ATENCIÓN.

Siempre agradeceré a cada uno de mis compañeros/as , a quienes vinieron y se marcharon, quienes permanecieron, a los que aparecieron como ráfagas y volvieron,… por los valores expuestos y compartidos, de todos ellos aprendi  la claridad, su ejemplificación y  entrega, su simbiosis y como no por las risas y espacio común que hemos compartido y seguimos compartiendo en contextos extrapolados,  fuera del aula de formación, … un conjunto de experiencias que no habrían sido posible sin  mi MAESTRO y referente constante, Carlos, al que siempre le estaré agradecida ya que  gracias a él, a tí,  este río fluye con un cauce cada vez más abundante sin desbordarse y con cualidades cada vez mejores, y cuando digo mejores he de puntualizar porque no son cualidades que se ubican en el cénit de la montaña sino la calidad y los criterios son todo lo excelente que uno mismo desea que sea independiente del criterio que establece la sociedad .

Es así como la corriente del río  fluye por su cauce natural a favor de la corriente y empieza a regar a sus afluentes de forma consciente e inconsciente desembocando en ese océano que por todos es creado y que nos permite una convivencia muy alejada de lo superfluo y que únicamente se llena de corazones. 

Es así como formarme en el yoga me dirigió a conocerme a mi misma, mis limites y posibilidades, a tomar decisiones considerando en primer lugar mi corazón, encontrando el equilibrio siempre tan reñido entre la razón y el corazón que constantemente nos pone a prueba y desequilibra  ya que si yo no estoy en equilibrio no puedo esperar que mi entorno lo esté y por lo tanto estar felíz conmigo misma, estar en armonia.

Por todo lo expuesto, no puedo más que recomendar encarecidamente la experiencia de este curso de formación, porque con él sólo se empieza el camino un camino que tú decides como hacerlo y que sólo acabará cuando tú decidas que acabe… yo al mío no le vi el fin aún, me gusta andar hacia adelante ………… y tú te adentrarás en el tuyo? me acompañas…?”

 Rocío Cabrera