María Cuaresma

Viaje Interior

MARÍA CUARESMA

“ABANDONO -ABANDONO – ABANDONO – ABANDONO – ABANDONO”

 

Al reflexionar sobre qué han supuesto estos meses de formación de YOGA en mi vida, lo que me surge es el término abandono y la sensación de calma.

Llegué a la formación porque sentí que era el momento, sabía que tenía que hacerla. Llena de inquietudes, incertidumbres, sin ninguna expectativa pero con ganas de buscar, de buscarme. Este tiempo me ha enseñado principalmente a parar, a parar para sentir, para observar mi alrededor y observar mi interior. He aprendido a percatarme de las pequeñas sutilezas diarias y saborearlas, a confiar en la vida, a comprenderme, a estar en presencia, a eliminar todo aquello que me pesaba y me envolvía en un círculo ya ensayado y repetido que no traía sorpresa alguna, una inercia absurda y aburrida, puesto que “las rutinas nos llevan a la comodidad y eso nos hace caer en el olvido”.  Una nueva senda, mi propio camino, siempre en perpetua atención. No ha sido nada fácil la toma de conciencia de aquellos aspectos internos construidos que nos hacen actuar de cierto modo, el romper pensamientos racionales aferrados y dar paso al sentir y plantearse la deconstrucción para crear nuevamente; sin embargo,  no concibo a partir de aquí el vivir de otra manera.

 

Todo este proceso de cambios, de encuentros, confusiones y descubrimientos no hubiera sido posible sin la entrega y el amor de todas y cada uno de mis compañeras, de nuestra tutora Marián y por supuesto, de Carlos, que crearon un escenario de respeto, humildad y generosidad que provocaron que fuéramos cimentando un camino conjunto por el que después elegir por dónde continuar con multitud de ventanas y puertas por descubrir e inventar.”

 

María Cuaresma