Recibiendo ofrendas de la vida

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Recibiendo ofrendas de la vida

 

“Cuide el sabio su mente, imperceptible, sutil, que vuela a su antojo; la mente vigilada aporta felicidad”  Dhammapada

Todo el día desde hace meses oigo sin parar hablar de economía de mercado, de crisis, y de lo mal que estamos. Bien, pero me encantaría oír hablar de otros temas. Por ejemplo de la importancia de estar atentos a pequeños detalles que nos muestra lo cotidiano, por ejemplo en el acto de dar y de recibir, de como la vida nos ofrece ofrendas permanentes  y como podemos ser recíprocos a todo ello.
Bueno empezaría diciendo que en la vida todo no es materialismo ni economía de mercado. Y es muy hermoso el acto de dar y recibir disfrutando de todo ello. A veces sólo tenemos que cambiar la perspectiva.
Para ser amable con la vida, con el vecino, con el amigo…. primero uno ha de ser amable con uno mismo. Es decir uno ha de respetarse, cuidarse, amarse, disfrutar de uno, para poder así disfrutar del otro.  El truco sería que si no me quiero, me resultará muy difícil amar a la vida y amar al otro, y en definitiva tener alguna capacidad de dar, de ser generoso.
También es bueno que ampliemos la mirada más allá de nosotros, por ejemplo:
Si mi madre “me dio” a luz
Si el cielo “me da la luz y tanta belleza”
Si la luna “me ilumina la noche”
Si el árbol “me da” sus frutos
Si la lluvia “me da” agua para calmar mi sed
Si la tierra que riego “me muestra” su sonrisa en flores de mil colores
Y ahora más cercano:
Si el panadero trabaja toda la noche y me “ofrece y me da” su pan
Si el cartero me “da” las cartas
Si me “sonríen” en cualquier momento
O más íntimo:
Si mi pareja  y mi familia “me ofrecen” su amor
Si mis amigos y amigas me “dan” permanentemente muestras de su amistad
Quiero decir que permanentemente delante nuestro la vida “nos da” ofrendas, y estas ofrendas son un extraordinario alimento para ser felices en lo cotidiano.  Y observando estas ofrendas podemos aprender a respetarlas  y a ser conscientes de lo cojonudo que es estar agradecido a la vida, a que podamos sonreír, a que podamos mostrar nuestra felicidad, a que podamos agradecer al panadero, al vecino, al señor de la calle, los detalles que tiene con nosotros, y agradecer a la vida la vida que nos da porque la vida se vive viviendo y dando.
Bill Withers- “Who es He”
 
 
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Carlos Serratacó
yogaymeditacion@gmail.com
2 Comentarios
  • Anónimo
    Publicado en 11:40h, 26 junio Responder

    ¿Y si no tienes ninguno de esos tres niveles? ¿cómo encarar la "vida" entonces? ¿crees que será suficiente con el Yoga? Ojalá…

  • Carlos Serrataco
    Publicado en 06:47h, 21 julio Responder

    ¿qué niveles? sólo atención a los regalos que te da la vida cada momento. Valentía en el vivir. abrazos

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